Javier Milei defiende su modelo con autenticidad y firmeza
En ciertos círculos cerca de la Casa Rosada, se escucha que el Gobierno se acerca a los próximos días con una combinación de “entusiasmo” y “decisión de dar pelea”. El presidente Javier Milei cree firmemente que los medios y la oposición se han “ensañado” con Manuel Adorni, y señala que “no está dispuesto a entregar a su jefe de Gabinete”. Así lo comentan quienes lo rodean.
Adorni, por su parte, está bajo investigación por presunto enriquecimiento ilícito y negociaciones incompatibles con su cargo. En medio de este ambiente, se presentará el miércoles ante el Congreso en su rol de ministro coordinador, donde enfrentará las preguntas de la oposición. Milei ha decidido acompañarlo al Parlamento con todo su gabinete. Están tan seguros de la inocencia de Adorni que, en bloque, le brindarán respaldo. Confían en que la Justicia confirmará que no cometió ningún error.
Esta medida inusual se explica en medios libertarios con la idea de que “somos diferentes”. Según ellos, cualquier político tradicional habría optado por sacar al funcionario en cuestión o, si decidiera mantenerlo, lo haría defenderse solo.
Los cercanos al presidente argumentan que Milei siempre ha criticado a la casta política por moverse para proteger sus propios intereses en detrimento del bien común. De hecho, él mismo no se considera un político. En sus redes sociales se presenta como “economista” y menciona que simplemente está desempeñando el “trabajo de presidente”.
En La Libertad Avanza, enfatizan que sus líderes “se guían por convicciones para hacer a Argentina grande nuevamente” y están dispuestos a tomar decisiones que van en contra de la lógica política convencional. De hecho, insisten en que “no vamos a permitir que Manuel (Adorni) sea un chivo expiatorio porque no ha hecho nada malo y lo demostrará ante la Justicia”.
El super asesor Santiago Caputo comentó este domingo que “Ahora salió todo el esquema de los enemigos a operar a cuanto funcionario tienen en la mira con la complicidad de los medios y periodistas ensobrados, con La Nación como punta de lanza. Quieren despedazar al gobierno pieza por pieza. Les va a fallar el operativo”.
Quienes conocen bien al mandatario dicen que “la adversidad y la injusticia a Milei lo fortalecen”.
Sin periodistas
El gobierno ha decidido cerrar la sala de prensa en la Casa de Gobierno por primera vez desde 1940, algo que muchos presidentes, incluso dictaduras, habrían deseado hacer. Arguyen que un medio realizó espionaje y amenazó la seguridad presidencial.
Milei ha tomado esta controversia decisión asumiendo el costo que implica. La Justicia deberá abordar esta cuestión tras el reclamo. La respuesta oficial es que “se acatará lo que diga la Justicia”.
Sin embargo, algunas voces opinan que la denuncia carece de fundamento, ya que las imágenes de un canal de noticias que llevaron al cierre mostraban pasillos de la Casa Rosada, accesibles incluso a través de Google antes de la controvertida nota.
Algunos interpretan que, más que una medida de seguridad, esta es una estrategia para limitar el acceso de la prensa, ya que el propio presidente ha señalado que “el 95% de la prensa es corrupta” y ha mencionado que “no odiamos lo suficiente a los periodistas”.
En el gobierno se sostiene que muchos medios están en contra de La Libertad Avanza y no critican lo suficiente a la oposición ni a otros poderes. Argumentan que el periodismo contribuye a mantener o perdonar el estatus quo de políticos de varias fuerzas y mira con benevolencia al Poder Judicial.
El plan de Milei busca romper con un modelo que, según él, ha sido “extorsionador” y “acomodaticio”, y allí los culpables se encuentran en todas las esferas de poder, incluso en la prensa.
El Gobierno está decidido a mantener su estilo confrontativo, no solo con la prensa, sino también con sectores empresariales y gobernadores. De hecho, a las empresas les instan a “tener paciencia”, ya que la transformación necesita tiempo para evitar repetir la historia de la política argentina.
Un informe reciente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) revela que, desde que comenzó la actual administración y hasta febrero, las transferencias nacionales a las provincias han caído aproximadamente en US$18.000 millones.
Los analistas políticos se preguntan si esta línea confrontativa es sostenible, teniendo en cuenta que las encuestas indican que prevalecen opiniones más moderadas entre el electorado, justo lo que Milei suele rechazar.
Recuperación
En el corto plazo, el Gobierno espera que se produzca una recuperación de la actividad económica y una desaceleración de la inflación en los próximos meses.
Tienen la esperanza de que el índice de precios al consumidor de abril sea más bajo que el 3,4% de marzo. Algunos cálculos privados anticipan una variación entre 2,4% y 2,8%, lo que podría dar un respiro a los salarios reales tras los recientes aumentos en paritarias.
Algunos indicadores sugieren que la actividad económica en marzo fue mejor de lo esperado. Por ejemplo, la recaudación impositiva vinculada a la actividad subió un 3,4%, la producción de automóviles creció un 4,8% y los despachos de cemento aumentaron un 4%.
Malvinas
Otro tema que entusiasma al gobierno es la posible recuperación de las islas Malvinas. Milei está muy emocionado con los resultados de su política exterior, que ha logrado atraer el apoyo de Estados Unidos hacia la posición argentina.
Recientemente, se filtró un correo del Pentágono donde se sugiere que la administración de Donald Trump podría cambiar su respaldo a Gran Bretaña y considerar la demanda de Argentina en la disputa por las Malvinas.
Este correo menciona la frustración del presidente estadounidense por la falta de apoyo de sus aliados europeos en su esfuerzo bélico en Irán, y en círculos diplomáticos se habla de razones más profundas que podrían justificar un cambio en la postura estadounidense.
Desde esa perspectiva, se discute quién está en mejores condiciones para defender el Atlántico Sur, donde las Malvinas son claves. La administración Trump desconfía del gobierno británico y ve en Javier Milei un aliado sólido.
Por eso, desde la diplomacia argentina se espera que el alineamiento con Estados Unidos traduzca en un creciente respaldo a la política de recuperación de las islas.